¿DÓNDE ESTÁN LOS 23?

 

Foto: Tomada de redes

En el Distrito de Buenaventura se ha venido promoviendo el eslogan "Buenaventura Bonita" desde el inicio del gobierno de la alcaldesa Ligia del Carmen Córdoba, del Partido de la U. Pero, pese a promover un eslogan que invita a mantener la ciudad bonita, las calles de los diversos barrios están inundadas de basura, el sistema de recolección no funciona como debería y la Alcaldía guarda silencio frente a todo lo que ocurre con este tema.

Es clave recordar que hace aproximadamente dos años la empresa BMA —Buenaventura Medio Ambiente— cerró su ciclo en la prestación del servicio de aseo. Hay que decir que esta empresa se fue sin ponerse al día con sus trabajadores, a quienes además les vulneró de forma permanente sus derechos laborales, esto según sentencias de jueces de la República.
Con la salida de BMA llegó una nueva empresa que solo cambió de nombre, pues la mayoría de sus socios siguen siendo exactamente los mismos. Todo indicaría que lo que se buscó con este cambio fue no dar la cara a las sentencias que exigían el cumplimiento de las obligaciones con los trabajadores. Así, se pasó de BMA a Pacífico Limpio, una empresa mixta en la que la Alcaldía tiene participación, pero una participación desconocida.
Esta empresa, nueva en el nombre pero con el mismo modus operandi, tiene a la ciudad en medio de la basura y los malos olores por la mala prestación del servicio. Además de no hacer bien su trabajo, hace aproximadamente dos semanas se negó a responder un requerimiento de la Contraloría Distrital, y ayer no se presentó ante el Concejo Distrital, que la había citado a un debate de control político.
Pero eso no es todo: la administración distrital sigue guardando silencio ante estos hechos, como también lo guarda frente a un tema de gran interés. En el mes de abril, el Concejo Distrital le aprobó a la alcaldesa Córdoba 23 mil millones de pesos para la vigencia actual. Entre las líneas presupuestales en las que se divide esta adición se encuentra, precisamente, la de aseo, pues al menos 1.000 millones de esos 23 mil estarían destinados al tema de residuos, concretamente a lo correspondiente al sitio de disposición final. Otros 1.400 millones irían a fortalecer la interventoría del Programa de Alimentación Escolar, y los 20.600 millones restantes se distribuirían entre educación, cultura y desarrollo económico.
Aunque esta adición se aprobó y tenía una destinación específica, hoy nadie conoce el destino de ese dinero. La empresa no se presenta a los debates de control del Concejo, no recibe a la Contraloría ni atiende sus llamados; pero tampoco hay ninguna reacción por parte de la alcaldesa, quien no se ha manifestado de forma clara frente al tema, ni en relación con la crisis de basuras que está viviendo el distrito, ni mucho menos sobre el uso de los recursos que el Concejo le adicionó al presupuesto.
La "Buenaventura Bonita" del eslogan parece estar muy lejos de ser realidad. Lo cierto es que el distrito está en crisis, pero, al parecer, la principal crisis es gubernamental, y esa no permite que se atiendan como se debe las otras crisis que se vuelven normales. Porque cuando quien dirige el barco no sabe hacia qué dirección navega, nadie llega a buen puerto.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Encuentro de Medios y Colectivos de Comunicación Comunitaria: Tejiendo Redes de Paz desde el Territorio

4 días sin María José